Los tratamientos van dirigidos a evitar daños materiales, económicos e higiénico sanitarios y asegurar cómo mantener los mejores niveles de calidad de vida en las instalaciones empleando para todo ello los mejores métodos, productos y medios humanos posibles.
Este servicio incluye principalmente el control de cucarachas, hormigas, moscas, mosquitos y arañas de todas las especies.